lunes, 22 de febrero de 2010

Cuestión de principios (II)

Cabía una mano en la oscuridad, y esa mano sostenía un puñal cuyo mango era de brillante hueso negro y la hoja, más afilada y precisa que una navaja de afeitar. Si te cortara, lo más probable es que ni te enteraras, o al menos no lo notarías de inmediato.

El puñal prácticamente había terminado lo que debía hacer en aquella casa, y tanto la hoja como el mango estaban empapados.



Antes de poner a qué autor y a qué obra pertenece este principio... ¿Alguien lo sabe?

Edito: Se trata de "El Libro del Cementerio", de Neil Gaiman. Un libro juvenil que por el momento me está gustando bastante, y demuestra que claramente se puede tratar cualquier tema en literatura juvenil (aunque el principio me sigue pareciendo un poco fuerte).

2 comentarios:

  1. Ni idea, pero me parece escalofriante!

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  2. Me parece un hombre listo este Gaiman: se ha metido con éxito en el cine (guión de Stardust), desde luego en el cine (con la absolutamente gótica recopilación de historias de The Sandman) y en la literatura de pasta dura.
    ¿Lo que le gusta? Lo oscuro, tipo Poe, Lovecraft, etc.
    Me parece un tío con talento.

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