La literatura caballeresca que hace perder los sesos al Quijote [...] no es "realista", porque las delirantes proezas de sus paladines no reflejan una realidad vivida. Pero ella es una respuesta genuina, fantasiosa, cargada de ilusiones y anhelos y, sobre todo, de rechazo, a un mundo muy real en el que ocurría exactamente lo opuesto a ese quehacer ceremonioso y elegante, a esa representación en la que siempre triunfaba la justicia, y el delito y el mal merecían castigo y sanciones, en el que vivían, sumidos en la zozobra y la desesperación, quienes leían [...] ávidamente las novelas de caballerías.
Mario Vargas Llosa
De Una novela para el siglo XXI
Prólogo de la edición conmemorativa del quinto centenario de Don Quijote de la Mancha (Alfaguara)